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miércoles, 28 de marzo de 2012

Domingo de Ramos... y una reflexión



El próximo domingo, Dominica in Palmis, Domingo de Ramos, comienza a Semana Santa. Ahí os dejo unos enlaces útiles para acceder a los cantos y sus partituras.

Entrada de Jesús en Jerusalén (icono bizantino)

Hebdomada Sancta
Dominica in Palmis de Passione Domini
Antiphona: Hosanna filio David (34.9s - 548 kb) http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/partitu3.gif
 
 Ad processionem
Procedamus (8.3s - 133 kb) http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/partitu3.gif
Antiphona: Pueri... portantes (2m24.9s - 2266 kb) http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/partitu3.gif
Antiphona: Pueri... vestimenta (1m18.4s - 1228 kb) http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/partitu3.gif
Hymnus ad Christum Regem: Gloria, laus (2m43.7s - 2558 kb) http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/partitu3.gif
Responsorium: Ingrediente Domino (3m34.2s - 3350 kb) http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/partitu3.gif
 
 
Ad Missam
Domingo de Ramos en el Monasterio de El Paular (Madrid)
Tractus: Ps. 21, 2-9.18.19.22.24.32 Deus, Deus meus (1m54.7s - 1794 kb) http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/partitu3.gif
Graduale: Phil. 2, 8. V. 9 Christus factus est (2m19.3s - 2178 kb) http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/partitu3.gif
Offertorium: Ps. 68, 21.22 Improperium... et dederunt (2m40.2s - 2504 kb) http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/partitu3.gif
Communio: Mt. 26, 42 Pater, si non potest (3m28.0s - 3252 kb) http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/partitu3.gif

http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/missa_dominica_in_palmis.html

Y una reflexión, al hilo de esta Semana.  En su novela más famosa, “The Unbearable Lightness of Being” (La Insoportable Levedad del Ser”), el afamado escritor checo Milan Kundera sopesa la equiparación: “¿Qué tiene más valor, la pesadez o la levedad?” Y responde: “La pesadez puede aplastarnos, pero la levedad y ligereza pueden hacerse insoportables”:

“La más pesada de las cargas nos aplasta, nos ahogamos bajo ella, nos inmoviliza contra el suelo. Pero… cuanto más pesada sea la carga, más cercanas a la tierra se vuelven nuestras vidas, llegan a ser más reales y más auténticas. Y a la inversa, la ausencia absoluta de una carga pesada hace que el hombre sea más ligero que el aire, que remonte el vuelo hasta la altura, que se despida de la tierra y de su ser terreno y llegue a ser real sólo a medias, y que sus movimientos sean tan libres como insignificantes. Entonces, ¿cuál de las dos elegimos? ¿Pesadez o liviandad?... Esa es la cuestión. La única certeza que tenemos es: La oposición levedad/pesadez es la más misteriosa, la más ambigua de todas”.
http://www.ciudadredonda.org/articulo/una-equiparacion-obsesionante-sufrimiento-y-valia



sábado, 26 de noviembre de 2011

Una pintura: Carducho. Un sueño: La Cartuja de El Paular. Una melodía: la cartuja.



            Paseando por el claustro de la cartuja de Santa María de El Paular, en Rascafría (Madrid), y al mismo tiempo que observaba los recientemente recuperados cuadro de Carducho[1] resonaban en mis oídos o, mejor, en mi alma, los cantos de los cartujos que allí habitaron durante varios siglos: al deleitarme en la Conversión de San Bruno me llegaba el sonido de los maitines nocturnos; al contemplar la Aparición de la Virgen a un hermano cartujo resonaba en mi interior el sobrio canto de la misa al amanecer; y mientras me impresionaba la Muerte de San Bruno llegaba el lejano sonido de despedida de la antífona Salve Regina, que cerraba el oficio de vísperas. Todas las vivencias, emociones, sentimientos, contradicciones, alegrías, frustraciones, luces y sombras, pasaron por estos claustros que ahora piso con respeto y agradecimiento.
            La Cartuja de El Paular, situada en el valle del Lozoya, en la vertiente madrileña de la sierra del Guadarrama, se merecía ese regalo, que hoy podemos visitar. En efecto, la obra maestra de Carducho fue la realización, entre 1626 y 1632, de 56 grandes cuadros para cubrir otros tantos huecos en el claustro. Estos 56 cuadros de diez metros cuadrados cada uno, conocidos como la serie cartujana, le valieron 130.000 reales del prior Juan de Baeza, quien fue el que le encargó el trabajo, y narran la vida del fundador de la orden, san Bruno de Colonia, así como la historia de la orden cartuja. En su taller de la calle de Atocha, auxiliado por sus discípulos Bartolomé Román (1596-1659) y Félix Castello (nieto del Bergamasco), llevó a cabo el encargo, que le tuvo ocupado durante seis años. Con la desamortización en 1835 fueron repartidos entre diversos museos e instituciones de España, pero sorprendentemente - y tras muchas vicisitudes - se conservan 52 de los 54 cuadros del ciclo (dos se perdieron, probablemente quemados por los republicanos durante la Guerra Civil Española, 1936-1939).
            Tras la exclaustración de los cartujos en 1835, el monasterio estuvo abandonado hasta que en 1954 se cedió en usufructo vitalicio a la orden de San Benito. Tras nueve años de trabajo, en el verano de 2006 se finalizó la restauración de los 52 cuadros del ciclo. Ello fue posible merced a los desvelos del estudioso alemán Werner Beutler y de los responsables del Museo del Prado. La tarea fue difícil, teniendo en cuenta que cada uno de los "mediopuntos" mide 3,45 x 3,15 metros, y que el estado de conservación de casi todos era lamentable. Destacan en especial como obras maestras de este conjunto los ya mencionados antes: la Conversión de San Bruno, la Aparición de la Virgen a un hermano cartujo o la Muerte de San Bruno. Otros cuadros narran milagros, apariciones, éxtasis, pesadillas monstruosas y aparatosos martirios, a manera de una gran novela visual. Otros cuadros poseen, como valor añadido, el anecdótico; por ejemplo, en Muerte del venerable Odón de Navarra aparecen retratos del propio pintor y de su amigo Lope de Vega.
            En agosto de 2009 se llevaron a cabo unas importantes obras de restauración y climatización del claustro, precisas para poder obtener el retorno de la serie cartujana de Vicente Carducho a su lugar original,2 proceso que culminó en 2011 con la reinstalación de los 52 lienzos supervivientes de los 56 originales.
            Y, claro, si después de tal empacho de belleza uno se pasa por la tienda de productos monásticos de El Paular, es imposible sucumbir ante tamaño despliegue: pastas, licores, vinos, mermeladas, quesos, miel, y más y más… todo ello de monasterios. Es imposible dejar este extraordinario conjunto artístico sin un halo de nostalgia por la historia allí acumulada y perdida, y por la “mensa” que allí se queda preparada: missa et mensa.



[1] [Vicente Carducho o Vincenzo Carduccio, (Florencia; 1576 ó 1578 - Madrid; 1638)]; pintor barroco de origen italiano, cuya actividad artística se desarrolló en España, maestro de pintores como Juan Ricci, Pedro de Obregón, Francisco Collantes, Bartolomé Román y Félix Castello.