lunes, 17 de octubre de 2011

XVI JORNADAS DE CANTO GREGORIANO

XVI JORNADAS DE

CANTO GREGORIANO


LA IMPLANTACIÓN EN ARAGÓN EN EL SIGLO XII

DEL RITO ROMANO Y DEL CANTO GREGORIANO

2, 9, 12 y 16 de Noviembre de 2011

Coordinación: Luis Prensa Villegas – Pedro Calahorra Martínez

CÁTEDRA DE MÚSICA MEDIEVAL ARAGONESA

Institución “Fernando el Católico” (CSIC)

Diputación Provincial de Zaragoza

*********************

CONFERENCIAS

Día 2 de noviembre, miércoles, 19.30 h.

“Aragón: de reino a corona (1076 / 1162)

Juan F. Utrilla Utrilla

Universidad de Zaragoza

=-=

Día 9 de noviembre, miércoles, 19.30 h.

“Introducción en las iglesias de Aragón, en el s. XII,

del rito romano y del canto gregoriano”

P. Juan Pablo Rubio Sadia OSB

Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos

=-=

Día 16 de noviembre, miércoles, 19.30 h.

“Ut unanimes uno ore honorificetis Deum :

canto llano y liturgia en el periodo pre-tridentino”

Santiago Ruiz

Universidad Complutense de Madrid


SALÓN DE ACTOS CAI

Independencia, 10. Zaragoza

***************

CONCIERTO

Sábado, día 12 de noviembre, 19.30 h

Real Capilla de Santa Isabel de Zaragoza


Recital de Canto Gregoriano

Schola gregoriana “Vocalia Consort”. Roma.

Director: Alessandro De Lillo.

Colabora

CAI. OBRA SOCIAL

Servicio cultural

miércoles, 12 de octubre de 2011

¡GRACIAS A UN MAGNÍFICO GRUPO DE INVESTIGADORES!


Quiero hacer, desde aquí, un merecido homenaje al equipo de investigadores de la Cátedra de Música Medieval Aragonesa, surgida de la extinta Sección de Música Antigua de la Institución “Fernando el Católico” (organismo autónomo de la Excma. Diputación Provincial de Zaragoza), que está llevando a cabo una paciente, laboriosa y exhaustiva labor de digitalización, indexación y estudio del repertorio litúrgico musical del Medievo aragonés. ¡Gracias de corazón!

Su silencioso trabajo se verá recompensado con la publicación de los resultados en la biblioteca virtual de la mencionada Institución, haciendo así posible a otros estudiosos e investigadores el conocimiento y el acceso a unas fuentes hasta ahora poco conocidas:

http://ifc.dpz.es/publicaciones/ver-coleccion/id/6

Esta es la brillante nómina, de la que todos, y especialmente Pedro Calahorra (http://ifc.dpz.es/publicaciones/ver/id/3073) y yo como directores de este proyecto (http://ifc.dpz.es/publicaciones/ver/id/2500), debemos estar enormemente orgullosos:

* Felicísimo Arranz. Breviarium monasticum (s. XI). Archivo de la Catedral de Huesca;

* María Bejarano Gordejuela. Graduales (ss. XV-XVI). Archivo de la Catedral de Barbastro (Huesca);

* Alberto Cebolla Royo. Processionale de Sijena (s. XV);

* Jesús Clavería Luengo. Breviarium oscense. Pars Prima. Pars Altera. Pars Tertia (finales del s. XII). Archivo de la Catedral de Huesca;

* José Luis García Remiro: Antiphonarium de Sanctis. Munébrega II y III (ss. XIII-XIV). Archivo de la Parroquia de Munébrega (Zaragoza);

* Reyes Gil Marcos. Graduale Cartusiense (s. XVI). Cartuja de Aula Dei (Zaragoza);

* Eloy Gracia Lázaro. Breviarium (s. XIII). Archivo de la Catedral de Huesca.

La foto que encabeza esta entrada muestra al equipo en uno de los inolvidables y fructíferos días de trabajo de campo en el Archivo Capitular de la Catedral de Huesca. Además de los mencionados, aparece también el ya desaparecido Archivero, Don Damián Peñart, siempre solícito y amable donde los hubiera, y Natividad P. Soguero, informática del grupo amen de organista y clavecinista. Y faltamos Alberto Cebolla y yo mismo, fotógrafo para la ocasión.

A todos ellos ¡GRACIAS!

domingo, 9 de octubre de 2011

Permanezcan hambrientos. Permanezcan descabellados (Steve Jobs)

Permanezcan hambrientos. Permanezcan descabellados.

Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto.

Si hoy fuera en último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?

No se dejen atrapar por dogmas – es decir, vivir con los resultados del pensamiento de otras personas.

No permitan que el ruido de las opiniones ajenas silencien su propia voz interior.

Y más importante todavía, tengan el valor de seguir su corazón e intuición, que de alguna manera ya saben lo que realmente quieren llegar a ser. Todo lo demás es secundario.

Steve Jobs, uno de los fundadores de Apple y figura imprescindible para entender la evolución de la tecnología en las últimas décadas, falleció el día 6 de octubre a los 56 años, según anunció la compañía. En el discurso que Steve Jobs, creador de CEO de Apple Computer y de Pixar Animation Studios, dictó el 12 de Junio de 2005 en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford, decía:

Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo parecido a “Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto”. A mí me impresionó y desde entonces, durante los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: “Si hoy fuera en último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?” Y cada vez que la respuesta ha sido “No” por varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo. Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a decidir las grandes elecciones de mi vida. Porque casi todo – todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso – todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solamente aquello que es realmente importante. Recordar que tienen que morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienen algo que perder. Ya están desnudos. No hay ninguna razón para no seguir a su corazón.

Casi un año atrás me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un scanner a las 7:30 de la mañana y claramente mostraba un tumor en el páncreas. […] Significa intentar decirle a tus hijos todo lo que pensabas decirles en los próximos 10 años, decirlo en unos pocos meses. Significa asegurarte que todo esté finiquitado de modo que sea lo más sencillo posible para tu familia. Significa despedirte. […] Fue lo más cercano que he estado a la muerte y espero que sea lo más cercano por unas cuantas décadas más. Al haber vivido esa experiencia, puedo contarla con un poco más de certeza que cuando la muerte era un útil pero puramente intelectual concepto: Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la Muerte es muy probable que sea la mejor invención de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo, ustedes son lo nuevo, pero algún día, no muy lejano, gradualmente ustedes serán viejos y serán eliminados. Lamento ser tan trágico, pero es muy cierto. Su tiempo tiene límite, así que no lo pierdan viviendo la vida de otra persona. No se dejen atrapar por dogmas – es decir, vivir con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitan que el ruido de las opiniones ajenas silencien su propia voz interior. Y más importante todavía, tengan el valor de seguir su corazón e intuición, que de alguna manera ya saben lo que realmente quieren llegar a ser. Todo lo demás es secundario.

Fue a mediados de los 70 y yo tenía la edad de ustedes. En la tapa trasera de la última edición, había una fotografía de una carretera en el campo temprano en la mañana, similar a una en que estarían haciendo dedo si fueran así de aventureros. Debajo de la foto decía: “Manténganse hambrientos. Manténganse descabellados”. Fue su mensaje de despedida al finalizar. Manténganse hambrientos. Manténganse descabellados. Siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando se gradúan para empezar de nuevo, es lo que deseo para ustedes.


Permanezcan hambrientos. Permanezcan descabellados.

¿Qué más puedo añadir yo? En próximos días, más.

miércoles, 5 de octubre de 2011

De cómo la música sana las "heridas" de un fraile pintor: Hugo van der Goes.

(Hugo van der Goes. Tríptico Portinari. Galeria Uffizi, Florencia)

Hugo van der Goes (ca.1438 -1482), considerado «el más grande pintor» en su tiempo, es la última cumbre de la cordillera que viene desde los Van Eick, Van der Weiden, Bouts, Petrus Cristus, y termina con él y su contemporáneo Memling. Forma parte de la escuela flamenca, en la que la pintura alcanza una perfección que en cierto sentido no se ha vuelto a igualar.

Gran parte de la vida de Hugo está sumida en el misterio, que también envuelve la obra. Muy pocos de sus grandes cuadros le están atribuidos con certeza, pero bastan por su calidad para justificar el prestigio de que gozó en su tiempo.

Poco antes de morir se recuperó de una enfermedad mental, tan grave que le tuvo anulado un año.

Hace relativamente poco tiempo se ha descubierto un manuscrito del convento en que pasó sus últimos años, en el cual se describen con detalle su enfermedad, las interpretaciones a que dio lugar y la curiosa terapéutica con que creyeron haberle curado.


Bruselas 1481. Un grupo de monjes sudorosos y asustados sujetan al pobre loco que forcejea con ellos y que suplica entre gritos y gemidos que lo maten o le dejen que lo haga él mismo, pues está condenado sin remedio al fuego eterno. Parece «frenesis magna» o «posesión por el Mal Espíritu». Sombría alternativa.

El padre Tomás Wyssem, prior del convento de Rouge-Cloitre, que acaba de abandonarlo para acudir presuroso a Bruselas en auxilio del demente, da orden de comenzar el tratamiento. ¿Inyección? Tardarán tres siglos en inventarse. ¿Lavativas? Aún no están en boga. ¿Sangría, bebedizo? No; el más apacible de los tratamientos: que se interprete música en su presencia.

La enfermedad del hermano Hugo (Van der Goes ingresó en el convento como novicio cinco años antes) tiene apariencia similar a la del rey Saúl, y, por tanto, es de esperar que se alivie con la música, tal como a Saúl le ocurrió con el arpa de David.

El sacro y regio precedente, junto a la aparente eficacia en la primera noche (pues Van der Goes, rendido, acaba tranquilizándose), justifica que se insista en el tratamiento, y durante el año de la enfermedad cuida el afable prior de que ni un solo día falte la sesión de «meloterapia». Hoy se llama así, pues la psiquiatría contemporánea ha resucitado esta vieja terapéutica (con modificaciones, por supuesto), que tiene al menos la ventaja de ser inofensiva.

Sea por el antecedente bíblico, o por el inmemorial mito de que la «música amansa las fieras», durante siglos y en las más diversas culturas se ha venido intentando esta curación melódica, especialmente en locos agitados o en quienes sufrían de «melancolía». Nuestros primeros Borbones lo muestran. No es nada fácil enjuiciar la eficacia de un tratamiento en esta última enfermedad, precisamente la que Hugo padecía, pues tiene remisiones espontáneas, a veces tan repentinas como puede ser su comienzo. Los buenos frailes quedaron convencidos de haberle curado con el diario concierto, reiterado hasta su reposición, y el tratamiento conservó prestigio. En el libro de Ficino, De vita triplici, se señalan con precisión la dieta y la música que deben usarse.

No podían saber los frailes que un año suele ser el tiempo que tarda en curar espontáneamente una fase depresiva a la edad que tenía Hugo.

¿Por qué mostró el padre Tomás tan inusitado celo en cuidar a uno de sus novicios? De que el trato no era igual con todos queda fiel testimonio en las envidias y críticas de alguno de los compañeros, que están reproducidas en la misma crónica que nos relata las vicisitudes de la enfermedad.

Hugo van der Goes no era novicio común. De vocación tardía, entró en el convento en 1476, como hermano lego, cuando tenía cerca de cuarenta años y una gran fama que aumentó con su encierro.

De antes de este año tenemos pocas noticias suyas. Se desconocen el lugar y fecha exacta de su nacimiento, pero sean estos cuales fueren (dentro de los límites en que se calcula), eligió mal el momento de nacer. Su tierra pasaba por una etapa de baja en el mercado de la pintura.

(Locos egregios. J. Antonio Vallejo Nájera. Planeta Agostini. Memorias de la historia. Barcelona, 1996, pp. 33-35).


lunes, 26 de septiembre de 2011

Planctus por la marcha de los Cartujos de Aula Dei


Quiero hoy hacer mío ese planctus, ese lamento que un día escribiera un gran amigo, mosén José Antonio, presbítero, gran cantor, filósofo, periodista, y mejor persona:

http://hortusclausus.blogspot.com/2010/01/lamento-por-un-silencio-que-se-va.html

Sí, desgraciadamente nuestros queridos Cartujos abandonan Zaragoza. ¡Ay! Cuánto voy a echar de menos la presencia del P. Pedro, el P. Guillermo, el P. Dionisio, el P. Maximiano, el P. Macario, el P. Hugo, y tantos otros monjes que se alejarán de nuestras vidas, pero permanecerán para siempre en nuestro corazón y en nuestra memoria. Cuántas clases de canto compartidas, a lo largo de estos años, cuántos momentos llenos de serenidad y dulzura... momentos únicos e irrepetibles.


Ya en el año 1996, cuando la CAI me pidió que escribiera un capítulo para el Libro-disco Albada al Nacimiento. La Navidad en Aragón, quise hacer protagonistas de mi trabajo a los novicios que en ese momento abundaban en Aula Dei. Y así El canto gregoriano y la Navidad (Conversaciones medievales en San Juan de la Peña) se convirtió en un sentido homenaje ya a estas personas que tanto han dado y dan a la sociedad desde la soledad de sus vidas.

¿Quién osaría añadir algo a los seculares sonidos que permanecerán en la iglesia de Aula Dei, rememorando tantas emociones vividas? Aún hoy revivo los largos oficios de maitines, a las 12 de la noche, envueltos en la oscuridad y el silencio más sobrecogedor… el oficio de Vísperas al atardecer… la Misa al amanecer… ¡Cuánta belleza envuelta en una desnudez tan extrema! Esta tradición, que recorre los siglos hasta nuestros días, aparece reflejada en los actuales Estatutos de la Sagrada Orden de la Cartuja (capítulo 52), cuando exhorta acerca del modo de cantar y salmodiar:

Nuestra Orden reconoce como propio de su Liturgia el canto gregoriano. Debemos participar en las divinas alabanzas con atención y fervor de espíritu, y estar ante el Señor no sólo con reverencia, sino también con alegría, no con flojedad ni somnolencia, ni escatimando la voz, ni mutilando los vocablos, sino pronunciando con tono y afecto varonil, como es debido, las palabras del Espíritu Santo.

Guárdense la simplicidad y cadencia en el canto, para que esté impregnado de gravedad, y fomente la devoción; ya que debemos cantar y salmodiar al Señor tanto con el corazón como con los labios. Será óptima nuestra salmodia si nos apropiamos el mismo afecto íntimo con que fueron escritos los salmos y cánticos.

Evítense en la salmodia la lentitud y la precipitación. Cántese con voz plena, viva y ágil, de suerte que todos puedan salmodiar devotamente y cantar con atención, sin disonancias, con afecto y perfección.

En la mediante hacemos una buena pausa. Comencemos y concluyamos todos a un tiempo el principio, la división y el fin del versículo. Nadie se permita adelantarse a los demás ni apresurarse; cantemos todos a una, todos a una hagamos las pausas, escuchando siempre a los otros.

En toda lectura, salmodia o canto, no descuidemos acentuar y concertar bien los vocablos, en cuanto sea posible, porque el entendimiento capta y saborea al máximo el sentido, cuando se pronuncia con propiedad.

Es sumamente conveniente que se forme bien a los novicios en el canto, y son dignos de alabanza los que, después de salir del noviciado, nunca descuidan tal estudio.

Los chantres, que están al frente de cada coro deben ser peritos para poder dirigir bien y oportunamente a los demás en la salmodia y canto en la forma dicha, pero bajo la dirección y autoridad del Prior. Es además deber suyo corregir con modestia los que cantan demasiado lenta o apresuradamente, o de modo distinto a como está prescrito, pero es mejor que lo hagan fuera del coro.

Los chantres, en su coro, suben o bajan el tono de los salmos y de todo el canto del Oficio divino, cuando parezca conveniente, con el fin de que todos puedan cantar cómodamente.



Quizá después de leer lo aquí resumido, lo mejor sea el silencio. O quizá, para quienes desconocen en todo o en parte esta particularísima y necesaria forma de vida, pueda ayudar este vídeo de la vida de los Cartujos, en la Grande Chartreuse (Francia):

http://www.youtube.com/watch?v=8-LCx88zupI


(Tengo que reconocer humildemente que me sobrepasa el hecho de poner orden en las entradas de este blog. Me explico: los tipos de letras se van y vienen, así como el tamaño de los mismos, y hasta del color. Imposible encontrar el punto medio, in medio virtus, para lograr el equilibrio que busco. Seguiré intentándolo).

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Musicología en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid: Curso 2011-2012



Nuevo curso, nuevos proyectos, nuevas ilusiones, nuevas metas. Todo queda en las manos de alumnos y profesores, que caminarán juntos en esta nueva andadura. Sueños que se hacen realidad, realidades que conforman el futuro.

Tiempo de crisis, tiempo de oportunidades. La música hace más fácil el camino, y el camino abre un horizonte mejor.

Lo antiguo y lo moderno de la mano para hacer un mundo mejor y más armonioso.


lunes, 12 de septiembre de 2011

PURA o cuando la música se hace silencio


A Pura, una mujer entrañable, llena de bondad y simpatía,
de ingenio quijotesco, de sonrisa fácil y memoria quebradiza,
pero siempre llena de dulzura y de serenidad,

que camina hacia el silencio y el olvido de todo.


Muchas veces, Pura, nos has escuchado cantar los "cantos gregorianos" y el órgano, y el clave, y la espineta, y el violín, y... tanta música. Y hasta, emocionado, te he escuchado cantar, a voz en grito, la Salve Regina, al acabar el bautizo de una de tus nietas.

Ahora que ya apenas escuchas nuestros cantos, ni nuestros nuevos proyectos, estoy seguro que, aun sin poderlo expresar, tu mente y sobre todo tu corazón está lleno de melodías que suben y que bajan, como mariposas. Y sé que cuando enmudeces y te aíslas de lo que te rodea, todos esos sonidos acumulados a lo largo de los años resuenan en tu interior y te hacen la mujer más feliz del mundo, aunque quienes te rodean no sepan verlo. Tus ojos, tu boca, tus oídos se cierran, pero se abre tu corazón, y en él sólo hay un gran amor transformado en música


Estoy seguro de que Francisco de Rioja* pensaba en ti cuando escribió esta hermosa poesía, que hoy te dedicamos.

PURA, encendida rosa,
émula de la llama
que sale con el día,
¿cómo naces tan llena de alegría
si sabes que la edad que te da el cielo
es apenas un breve y veloz vuelo?

y no valdrán las puntas de tu rama,
ni tu púrpura hermosa
a detener un punto
la ejecución del hado presurosa.
El mismo cerco alado,
que estoy viendo riente,
ya temo amortiguado,
presto despojo de la llama ardiente.
Para las hojas de tu crespo seno
te dio Amor de sus alas blandas plumas,
y oro en su cabello dio a tu frente.
¡Oh fiel imagen suya peregrina!
Bañóte en su color sangre divina
de la deidad que dieron las espumas;
¿y esto, purpúrea flor, y esto no pudo
hacer menos violento el rayo agudo?
Róbate en una hora,
róbate silencioso su ardimiento
el color y el aliento;

tiendes aún no las alas abrasadas
y ya vuelan al suelo desmayadas.
Tan cerca, tan unida
está al morir tu vida,
que dudo si en sus lágrimas la Aurora
mustia, tu nacimiento o muerte llora.

* Francisco de Rioja, (Sevilla, 1583 – Madrid, 1659), poeta y erudito español, se licenció en leyes, se ordenó y fue canónigo de la catedral de Sevilla; fue renombrado teólogo y jurista, y amigo y protegido del Conde de Sanlúcar y Duque de Olivares. Fallecido éste, se retiró a Sevilla cansado y desengañado de las fortunas de la Corte.